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Los Andes-Jueves 13: Opinión: Libro electrónico, ¿cultura globalizada?

La palabra cultura posee múltiples significados, tantos como autores que se han dedicado a estudiar el tema. En el uso diario se emplea este vocablo, como sinónimo de arte. Pero hay que destacar que desde un punto de vista antropológico, cultura es todo lo creado por el hombre, en tanto acción mundanizante del hombre sobre el cosmos. Es una expresión integral del ser humano, que le permite sobrevivir, reproducir el cuerpo social y mantenerlo unido.

18 de abril de 2006, 13:17.

La cultura se transmite y, por ello, también es información que debe ser transmitida. Para ello se vale del proceso de socialización, por el cual se aprende esa cultura que opera como comunicación y que abarca desde el nacimiento hasta la muerte del individuo. En este desarrollo interviene primeramente la familia, en los años decisivos de la conformación de la personalidad nuclear y le siguen la escuela, grupos religiosos, de trabajo, de estudio, de recreación; los medios de comunicación.
 
Dentro de los medios de comunicación, ahora incluimos Internet, como el medio de comunicación del Tercer Milenio, con sus ventajas y desventajas y donde la cultura referida se desarrollará en dos planos: el de la sociedad virtual constituyendo la cibercultura y el de la sociedad real, adonde también se experimentan cambios sostenidamente.
 
Los tiempos actuales son tiempos de permanentes cambios en todas las instancias sociales, de aceleración histórica y de globalización.
 
Globalización
 
La globalización es un proceso de integración de países que se intensifica a partir de los últimos veinte años. Se basa en la liberalización económica de esos países que se abren al flujo internacional de bienes y servicios y también de capitales.
 
Diversos factores han facilitado esta integración de economías. Ellos son el alto desarrollo de la tecnología, el campo de las telecomunicaciones y los medios de transporte sumamente rápidos.
 
A pesar de que en estos últimos años se habla mucho de estos procesos, se consideran sus antecedentes históricos a los siglos 15 y 16, cuando los estados europeos dan inicio a la expansión marítima y comercial conquistando y explotando nuevos territorios fuera del continente.
 
Otros momentos son: la Revolución Industrial (S. 18 y 19); la quiebra de la Bolsa de Nueva York (1929); el período seguido a la Segunda Guerra Mundial y la finalización de la Guerra Fría (1980).
 
Un ejemplo de esta integración de mercados es el Mercosur, formado por la Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
 
Indudablemente, la idea de un mundo como aldea global, favorecida por el avance de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (NTIC), la televisión por cable, el acceso a Internet, el correo electrónico, el avance de la biología molecular y una extensa lista, nos han abierto las puertas a un nuevo mundo.
 
Llegamos a lugares remotos con información, que en otros tiempos era imposible hacerlo. Podemos saber aquí y ahora cómo están viviendo las personas, por ejemplo en Japón, la India, México. Cuáles son sus costumbres, sus fiestas religiosas, la comida que prefieren.
 
El tiempo y el espacio ya no son una barrera para este nuevo modelo de sociedad.
 
Ya no vivimos en la misma sociedad sino en una sociedad cambiada. Las personas desempeñan roles diferentes.
 
Pero a su vez, mientras más nos conectamos con los habitantes de diferentes lugares del mundo; las diferencias se acentúan. Tenemos costumbres distintas, otras culturas que intentan convivir y situaciones económicas muy disímiles.
 
Por ello, la globalización trae también aparejado el tema de la globalización de la pobreza; el hambre; los problemas ambientales, la falta de seguridad; la pérdida de la privacidad, entre otros. Sin lugar a dudas, el mundo ya no es el mismo lugar para vivir y la manera de enfrentarlo tampoco.
 
El libro electrónico
 
En estos tiempos de cambios, el libro no queda fuera de tantas modificaciones sociales. Frente al tradicional libro realizado mediante soporte papel que data de una antigüedad de más de 2.000 años, aparece ahora el libro electrónico, de edición electrónica o digital.
 
Esto plantea un desafío, desde realizar una lectura en la pantalla de la computadora personal y no en el soporte papel tradicional, a obtener rápidamente el texto que se necesita, vía Internet.
 
Se emplean las ediciones digitales porque representa superar problemas de logística y transporte, de comercialización, ventas y un gran andamiaje de posicionamiento en el mercado que trascienden las fronteras del mero hecho de editar el libro.
 
Además, generalmente en las páginas web en que están colocados se lo hace con una presentación que permite enlaces hipertextuales. Ir a la opinión de diferentes críticos; a diversas ediciones; a opiniones de los lectores; a la época histórica en que fue escrito.
 
Este sistema de e-book (libro electrónico) trae aparejadas varias ventajas: la posibilidad de impresión de ediciones agotadas, de reimpresiones, de versiones en diferentes idiomas y la facilidad de acceder desde cualquier computadora personal que tenga conexión a Internet.
 
Muchas personas plantean que este nuevo formato signficará un aporte a la ecología, ya que constituiría un gran ahorro de papel y, por ende, menor tala de árboles para fabricarlo. Asimismo, otros plantean hasta qué punto no se contamina el medio ambiente, con la producción de insumos para utilizar esta tecnología.
 
Lo cierto es que también se debe prestar atención a las reglamentaciones específicas que se han debido originar, para establecer los derechos de autor de estos materiales difundidos, a través de esta red de redes. La propiedad intelectual de los trabajos que se reproducen en la web deben encontrar su sustento legal y los autores/as, conocer que tienen mecanismos de acción para reclamar por su propiedad intelectual.
 
Al decir de Octavio Paz: “La primera palabra, la palabra que funda a todas las palabras, es la palabra compartida”.
 
En este caso, compartida a través de las mediaciones tecnológicas, pero respetando los derechos legales de su difusión, en la era de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.
Por Marisa E. Abogador, master en Comunicación y Educación

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